Una correcta Higiene Bucodental comienza por un cepillado correcto, además de seguir otras pautas diarias.

Al cepillado rutinario tras la comida hay que sumarle técnicas efectivas como el hilo dental diario.

 

La forma correcta de cepillarlo es la de “barrer” los dientes con el cepillo. Los dientes deben cepillarse dos veces al día y durante dos minutos. Aunque lo ideal sería realizarlo después de cada comida, entre tres a cinco veces, siempre dependiendo lógicamente del número de comidas que se haga. Si la sobremesa se puede alargar, deberíamos lavarnos los dientes antes de comer.

Existen gran cantidad de recomendaciones sobre el cepillado de los dientes, pero la más importante de todas es la de cepillarse los dientes antes de acostarse, es importante porque cuando dormimos se produce menos saliva, agente vital de defensa bucal.

Muchas veces acabamos la limpieza antes de tiempo por la errónea sensación de la espuma de la pasta dental. Por eso se aconseja aplicarla en poca cantidad y al final del cepillado. (inferior al tamaño de una judía).

 

La técnica para limpiar los dientes es mover el cepillo de la encía al borde libre de los dientes, en lugar de limpiar los dientes de izquierda a derecha. Los dientes superiores deben cepillarse de arriba abajo y los inferiores de abajo a arriba. Es importante que el cepillo manual se cambie cada dos o tres meses.

Algo que no solemos hacer y debemos, es limpiar todas las superficies, tanto la cara exterior como la interior del diente, los espacios interdentales y la lengua.

 

El cepillo debe ser ergonómico y pequeño, para llegar a los lugares donde no se suele hacer, con cerdas cortadas al mismo nivel y sintéticas, por ser más resistentes y más higiénicas que las naturales. Conviene no tener solo un único cepillo, de este modo siempre disponemos de uno seco.

 

En los últimos años ha incrementado el uso de cepillos eléctricos. Entre sus beneficios está que se adapta muy bien a la forma y a los bordes de la encía. Son muy efectivos en la eliminación de la placa bacteriana, por sus movimientos oscilatorios y rotacionales.

Tanto si somos más de manual o de eléctrico, en ambos deberíamos cambiar el cepillo cada dos o tres meses.

 

Al inicio hemos mencionado a uno de los grandes amigos de la Higiene Bucodental, el hilo dental, indispensable si se quiere tener una boca saludable. El mejor momento para usarse es antes de dormir.

Se corta un trozo de hilo de unos 15 cm y se utiliza pasándolo entre los dientes pero con cuidado de no dañar las encías

Los colutorios, por su parte, complementan la acción física del cepillado, pero no la sustituyen. Los que tienen flúor se aplican semanalmente, mientras que los antisépticos resultan útiles para prevenir la enfermedad periodontal.