Usted duda de intentar dejar de fumar. Está valorando los pros y los contras de dejar de fumar y necesita reforzar su motivación. Si finalmente usted se decide a hacer un intento serio para dejar de fumar, debe tener en cuenta los siguientes consejos. No solo hay que querer sino que hay hay que aprender a saber cómo dejarlo:

 

  • Dejar de fumar requiere un esfuerzo, pero no es imposible. Tiene un grado de dificultad similar a sacarse el carné de conducir o aprobar un examen. Muchas personas lo consiguen y usted mismo se habrá enfrentado a situaciones más difíciles.

 

  • Es muy importante que tenga claros los motivos por los cuales fuma y sobre todo, los motivos por los cuales quiere dejar de fumar. Haga una lista escrita de motivos por los que fuma y los motivos para dejar de fumar y elija los cinco más importantes. Reléalos para motivarse. Pregunte a profesionales o busque información que pueda ayudarle a resolver sus dudas. Lea artículos sobre tabaco, sobre los efectos sobre la salud, cómo dejar de fumar y los apoyos que puede necesitar. Hable con amigos que ya lo han dejado y pregunte a su médico, enfermera o farmacéutico sobre las dudas que tenga.

 

  • Elija una fecha para dejarlo y procure que sea un día en el que pueda dedicar su tiempo y esfuerzo a no fumar ni un solo cigarrillo. Procure que esta fecha no coincida con días de tensiones o cambios que alteren su estado de ánimo. Una vez 9 fijado el día, no lo cambie bajo ningún pretexto. Recuerde que los mayores éxitos se alcanzan con el abandono completo el día señalado. La decisión es suya pero los sanitarios pueden ayudarle. Ellos saben que dejar de fumar es una adicción y no se consigue siempre en el primer intento.

 

  • Hoy en día hay tratamientos farmacológicos eficaces para ayudarle a dejar de fumar, que producen una disminución de las ganas de fumar y reducen los síntomas de abstinencia a la nicotina (irritabilidad, insomnio, ansiedad, dificultad para la concentración, aumento de peso, ganas de comer, tristeza, etc.). No siempre son necesarios, pero son una excelente ayuda. Estos tratamientos farmacológicos son, además de eficaces, seguros, cómodos y de un precio inferior al consumo medio de tabaco en España. Su médico, enfermera o farmacéutico le darán más información sobre ellos.

 

  • Si quiere usted intentarlo por sí mismo, escriba sus motivos, conozca cómo es su hábito, fíjese una fecha para dejarlo y comunique su intención a sus familiares, amigos/as y compañeros/as de trabajo, intentando que le ayuden en su empeño.

 

  • Si en otras ocasiones no lo consiguió aproveche la experiencia anterior, piense en lo que le resultó útil y en lo que no; analice las causas por las que volvió a fumar. Lo más frecuente es tener que intentarlo varias veces.

 

Usted puede conseguirlo ¡La decisión es suya!

 

 

 

Fuente: www.madrid.org