1. Mantener una actividad física aceptable, realizando aquella actividad que nos apetezca, sin especificar ninguna en particular (andar, nadar, remo, de competición, etc.)

 

2. Realizar ejercicios específicos para potenciar los músculos de la espalda.

 

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3. Técnicas de relajación: yoga, pilates, tai-chi, etc.

 

4. Modificar hábitos de vida nocivos:

sedentarismo, alcohol, tabaco, obesidad, etc.

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5. Es importante la incorporación rápida al trabajo y no permanecer mucho tiempo de baja.

 

6. Adaptaciones ergonómicas en el puesto de trabajo.

 

7. Evitar vibraciones, posturas forzadas y mantenidas, levantamiento de pesos.

 

8. Usar colchones de consistencia intermedia y almohada alta.imagen3

 

9. No dormir boca abajo y si boca arriba, con las piernas semiflexionadas o    lateralmente en posición fetal.

 

10. No se recomiendan fajas ni soportes lumbares, alzas o plantillas, o sillas o   colchones especiales.

 

11. Flexionar las pieimagen4rnas si hay que coger peso.

 

12. Intercalar periodos de descanso en  nuestras tareas.

 

13. Mantener la espalda erguida y apoyada al estar sentados.

 

14. Al conducir, adelantar el asiento y procurar apoyar la espalda en el respaldo.

 

15. La medicina biorreguladora cuenta con medicamentos de origen natural, eficaces y seguros para el tratamiento del dolor de espalda.

 

Fuente: Dr. Sergio Giménez Basallote