¿Tenemos derecho a negarnos a hacer un favor a un amigo?¿Tenemos derecho a negarnos a realizar una determinada acción?. En definitiva, ¿Tenemos derecho a decir no? Muchas personas se sienten culpables cuando dicen que no, normalmente prefieren responder con un sí y de esta forma evitar conflictos, pero a la larga se sienten mal, se sienten engañados ya que no son capaces de hacer o decir lo que realmente quieren.

 

Es importante aprender a decir que no, aprender a expresar y decir lo que realmente queremos, pues de esta forma nos vamos a sentir mejor con nosotros mismos, evitando caer en las redes de la culpa y la desesperanza.

 

Hay una serie de creencias que son erróneas y que actúan como una trampa en determinadas circunstancias. Algunas de esas trampas son las siguientes: “Si soy un/a amigo/a de verdad, debería acceder a la petición que me hacen”; “Para no enfadarnos, es mejor decir sí; ¿ Qué va a pensar si le digo que no?. etc…no (1)

 

Tenemos derecho a decidir lo que queremos hacer, tenemos derecho a negarnos a devolver un favor ya que no tiene por qué ser devueltos. Pedir un favor y que nos lo hagan no nos obligan a que dicho valor tengamos que devolverlo.

Algunas recomendaciones para poder decir no con facilidad son las siguientes:

 

1. – Se desaconseja el empleo de excusas ya que se pueden convertir en trampa.

 

2. – Si en un momento determinado es necesario dar una respuesta y no sabemos qué decir, es mejor antes de dar una contestación pedir que

se nos dé un tiempo para pensar en ello. Por ejemplo, si un amigo nos dice: “Tengo el coche roto, ¿podrías dejarme tu coche para ir este sábado a recoger a mi hija al aeropuerto?

Antes de comprometernos dando una respuesta, sería aconsejable pedir un tiempo para decidirnos, por ejemplo podríamos contestar: Ahora mismo no sé las cosas que tengo que hacer el próximo fin de semana, dame un tiempo para pensarlo y ya te contestaré.

 

3. – Si no tenemos claro lo que nos están pidiendo o diciendo, es mejor pedir más información o que nos lo expliquen mejor.

 

4. – Si nos están presionando para que tomemos una decisión o para responder con un sí, podemos repetir nuestra negación varias veces, pero no tenemos la obligación de dar la razón o de justificar nuestra respuesta. Por ejemplo, podemos utilizar la frase “No quiero, así que te agradecería que no me lo volvieses a pedir. Mi respuesta seguirá siendo la misma”.

 

No quiero animar con estas palabras a que dejemos da hacer favores a las personas que nos lo piden, ni a ir respondiendo con una negación a todas las preguntas que nos hagan, solo pretendo tratar de ayudar a aquellas personas que les cuesta expresar sus opiniones y sus decisiones, ya que en muchas ocasiones se sentirán culpables de no poder expresar lo que realmente desean.

 

Es un derecho del ser humano el poder expresar libremente, el decidir lo que uno considera que debe hacer sin tener que avergonzarse o sentirse culpable por ello.